Pedro Ximénez Santa Ana 1861
Pedro Ximénez Santa Ana 1861
El Santa Ana Pedro Ximénez 1861 es una joya histórica y una reliquia de la familia fundadora de Bodegas Emilio Hidalgo, con una solera iniciada en 1861 y una vejez media superior a 50 años. Este vino dulce, amplio y muy largo, destaca por su profundo aroma a pasas y torrefactos, y está aclamado con 98 Puntos Robert Parker.
360,00 € (IVA incluido)
Descripción
Un Tesoro que Nace de la Historia (1861)
El Legado que se Hereda
Nacido del alma misma de Jerez, Hidalgo Pedro Ximénez Santa Ana 1861 es un vino que no se elabora: se hereda. La familia Hidalgo, arraigada desde el siglo XIX en el pago de Añina, decidió rendir homenaje a su legado rescatando de sus soleras más antiguas una joya enológica dormida. De hecho, este Pedro Ximénez no nace de la urgencia, sino del respeto. La familia se preguntó: “¿Qué vino hablaría de nosotros cuando ya no estemos?”. Así nació la idea de compartir, en cantidades ínfimas, este patrimonio líquido.La Solera Fundacional de 1861
El Pedro Ximénez Santa Ana 1861 no se entiende sin su historia. De hecho, la solera que lo sustenta es una de las más antiguas y prestigiosas, pues se fundó en el año 1861, y ha sido cuidadosamente conservada por la familia Hidalgo durante generaciones. Este hecho convierte al vino en una reliquia de la familia fundadora, un patrimonio líquido con una vejez media superior a los 50 años que, además, por primera vez se embotella para el público en cantidades ínfimas, rindiendo homenaje a la labor bodeguera de antaño.El Secreto del Sol, la Albariza y la Exclusividad
El origen de este vino dulce natural (15% Vol.) es un proceso centenario. En primer lugar, las uvas Pedro Ximénez se exponen al sol (asoleo) hasta que se pasifican. Posteriormente, son prensadas y su fermentación es paralizada por adición de alcohol puro de vino. Luego, el vino se envejece durante más de 50 años en el sistema de soleras y criaderas. Esto es crucial, ya que la crianza confiere una densidad y untuosidad inigualables. Además, el vino se elabora con una producción limitada: anualmente se realizan dos sacas de solo 150 botellas, llenadas directamente a mano, sin filtración ni estabilización. La clave de su longevidad es el suelo de Albariza, que actúa como una esponja para asegurar la maduración lenta y la calidad del fruto.Cuidado, Servicio y Maridaje Hedonista
- Reposar y Decantar: Aconsejamos dejar la botella en posición vertical al menos 48 horas antes de abrir, y decantarlo para su mejor disfrute y oxigenación.
- Maridaje: Es perfecto para el deleite y placer hedonista. Marida idealmente con foie gras, chocolate negro, postres dulces (como tarta de almendra o pasteles cremosos) y quesos azules.
- Temperatura de Servicio: La temperatura recomendada de servicio es de 14ºC.
Ficha técnica
Zona
Añada
Grado Alcohólico
Formato
Dietas y Alérgenos
Sabores y Aromatizados
Estilo y Tipología
Fase de Cata
Vista
Muestra un color oscuro casi negro, muy denso y untuoso.Nariz
Es un perfume antiguo y noble, sin artificios. Despliega una sinfonía de pasas, higos secos, caramelo, café tostado, chocolate amargo y especias dulces.Boca
Es pura seda: denso, envolvente, con una dulzura equilibrada por una acidez invisible pero eficaz. Además, es grueso, rico, vicioso, muy intenso y largo. Finalmente, notas de melaza, fruta pasificada, tabaco dulce y maderas nobles acompañan un final eterno.Origen y Vinificación
Elaboración
El proceso inicia con la vendimia de uvas Pedro Ximénez, que se someten a asoleo sobre esparto para su pasificación y concentración de azúcares. Posteriormente, tras el prensado del mosto dulce, la fermentación se paraliza con la adición de alcohol (encabezado), obteniendo un vino dulce natural de 15% vol. que inicia una larga crianza oxidativa. Esta crianza se realiza mediante el sistema tradicional de soleras y criaderas en botas de roble americano. Finalmente, el embotellado es artesanal y limitado (solo dos sacas de 150 botellas al año), llenadas a mano y sin estabilización ni filtración, lo cual garantiza la autenticidad original del vino y explica su posible sedimento.Crianza
Soleo para concentrar azúcares y posteriormente con sistema de soleras y criaderas con más de 50 años.Suelo
El carácter excepcional de este producto tiene su origen en los prestigiosos suelos de Albariza. Esta tierra única, de color blanco y rica en carbonato cálcico, es fundamental para la excelencia en el Marco de Jerez y Montilla-Moriles. La clave de la Albariza reside en su composición porosa: actúa como una esponja, ya que es capaz de retener la humedad de las escasas lluvias invernales en Andalucía. Esto es crucial porque, en los secos veranos, asegura que la vid reciba la hidratación necesaria para una maduración lenta y controlada, confiriendo al fruto la frescura, la mineralidad y el pH bajo que definen la calidad y la longevidad de nuestros vinos.Un Tesoro que Nace de la Historia (1861)
El Legado que se Hereda
Nacido del alma misma de Jerez, Hidalgo Pedro Ximénez Santa Ana 1861 es un vino que no se elabora: se hereda. La familia Hidalgo, arraigada desde el siglo XIX en el pago de Añina, decidió rendir homenaje a su legado rescatando de sus soleras más antiguas una joya enológica dormida. De hecho, este Pedro Ximénez no nace de la urgencia, sino del respeto. La familia se preguntó: “¿Qué vino hablaría de nosotros cuando ya no estemos?”. Así nació la idea de compartir, en cantidades ínfimas, este patrimonio líquido.
La Solera Fundacional de 1861
El Pedro Ximénez Santa Ana 1861 no se entiende sin su historia. De hecho, la solera que lo sustenta es una de las más antiguas y prestigiosas, pues se fundó en el año 1861, y ha sido cuidadosamente conservada por la familia Hidalgo durante generaciones. Este hecho convierte al vino en una reliquia de la familia fundadora, un patrimonio líquido con una vejez media superior a los 50 años que, además, por primera vez se embotella para el público en cantidades ínfimas, rindiendo homenaje a la labor bodeguera de antaño.
El Secreto del Sol, la Albariza y la Exclusividad
El origen de este vino dulce natural (15% Vol.) es un proceso centenario. En primer lugar, las uvas Pedro Ximénez se exponen al sol (asoleo) hasta que se pasifican. Posteriormente, son prensadas y su fermentación es paralizada por adición de alcohol puro de vino. Luego, el vino se envejece durante más de 50 años en el sistema de soleras y criaderas. Esto es crucial, ya que la crianza confiere una densidad y untuosidad inigualables. Además, el vino se elabora con una producción limitada: anualmente se realizan dos sacas de solo 150 botellas, llenadas directamente a mano, sin filtración ni estabilización. La clave de su longevidad es el suelo de Albariza, que actúa como una esponja para asegurar la maduración lenta y la calidad del fruto.
Cuidado, Servicio y Maridaje Hedonista
- Reposar y Decantar: Aconsejamos dejar la botella en posición vertical al menos 48 horas antes de abrir, y decantarlo para su mejor disfrute y oxigenación.
- Maridaje: Es perfecto para el deleite y placer hedonista. Marida idealmente con foie gras, chocolate negro, postres dulces (como tarta de almendra o pasteles cremosos) y quesos azules.
- Temperatura de Servicio: La temperatura recomendada de servicio es de 14ºC.
¡Un auténtico privilegio histórico! Adquiere esta botella del Santa Ana Pedro Ximénez 1861, un tesoro de 98 Puntos Parker.
Pedro Ximénez Santa Ana 1861
360,00 € (IVA incluido)