Amontillado Marqués de Poley Viejísimo Solera 1922

Amontillado Marqués de Poley Viejísimo Solera 1922

El Amontillado Marqués de Poley Viejísimo Solera 1922 es una reliquia enológica que procede de las soleras fundacionales de Toro Albalá, ofreciendo la máxima expresión de la uva Pedro Ximénez tras décadas de crianza biológica y oxidativa. Con una producción limitadísima a 2.500 botellas y 92 Puntos Robert Parker, esta es una oportunidad única de poseer un pedazo de la historia de Montilla-Moriles.

39,95  (IVA incluido)

Descripción

La Crianza Viejísima desde 1922

Soleras Fundacionales: Un Tesoro Inmortal

Este excepcional Amontillado Marqués de Poley Viejísimo Solera 1922 nace de las soleras que José María Toro Albalá inició en el Lagar del Carmen en el remoto año 1922. Es, literalmente, un vino con más de un siglo de historia embotellado. Su complejidad es el resultado de un meticuloso y largo proceso, conocido como crianza combinada, donde el tiempo es el factor principal en los prestigiosos suelos de albarizas de Montilla-Moriles.  

El Secreto del Amontillado Viejísimo

Para entender la intensidad de este vino, hay que conocer su doble crianza:
  1. Crianza Biológica (12 años): El vino inicia su vida bajo el velo de flor, la capa de levaduras que lo protege del oxígeno, aportando su característico sabor a almendra y panadería.
  2. Crianza Oxidativa (20 años aprox.): Al morir la levadura tras 12 años, comienza una larga crianza oxidativa de unos 20 años en botas de roble americano. Esta exposición al oxígeno transforma el vino, dándole su color ámbar y su riqueza en especias y frutos secos.
El resultado es un Amontillado Marqués de Poley Viejísimo Solera 1922 con cerca de 35 años de envejecimiento promedio, con una graduación natural de 19% vol., que ofrece una intensidad sin igual de la Pedro Ximénez.  

Elegancia, Salinidad y Exclusividad

Este generoso es la definición de la elegancia seca, reconocido con 92 Puntos Robert Parker por su complejidad. En vista, presenta un color ámbar limpio y brillante. La nariz es intensa, con aromas de especias, madera noble y bollería, fruto de su paso por bota. En boca, es seco, afilado y salino, con un distintivo carácter mineral. Es un vino muy persistente, con una entrada fuerte y un sutil amargor final, lo que lo hace perfecto para la alta gastronomía.  

Maridaje y Servicio: Un Vino de Meditación

La complejidad y el carácter seco de este Viejísimo Solera lo convierten en el acompañante ideal para platos intensos:
  • Maridaje: Es perfecto para acompañar carnes de caza, rabo de toro, atún (especialmente a la parrilla), foie gras y quesos muy curados.
  • Temperatura de Servicio: Se recomienda servirlo fresco, entre 12 y 14°C, para apreciar toda su paleta aromática.
¡No dejes escapar esta reliquia! Al adquirir una de las 2.500 botellas del Amontillado Marqués de Poley 1922, inviertes en una pieza fundacional de la bodega Toro Albalá.

Ficha técnica

Zona

Córdoba - Aguilar de la Frontera

Añada

1922

Grado Alcohólico

19.00%

Formato

Botella de 50cl.

Dietas y Alérgenos

Sabores y Aromatizados

Estilo y Tipología

Fase de Cata

Vista

Color ámbar limpio y brillante.

Nariz

Intenso, con aromas de especias, madera noble y bollería.

Boca

Seco, afilado, salino y mineral. Muy persistente y con un sutil amargor final.

Origen y Vinificación

Elaboración

Sistema tradicional de soleras y criaderas.

Crianza

Tras una crianza de 12 años bajo velo de flor en botas de roble americano, da comienzo una larga crianza oxidativa (20 años aprox.) de forma estática.

Suelo

El carácter excepcional de este producto tiene su origen en los prestigiosos suelos de Albariza. Esta tierra única, de color blanco y rica en carbonato cálcico, es fundamental para la excelencia en el Marco de Jerez y Montilla-Moriles. La clave de la Albariza reside en su composición porosa: actúa como una esponja, ya que es capaz de retener la humedad de las escasas lluvias invernales en Andalucía. Esto es crucial porque, en los secos veranos, asegura que la vid reciba la hidratación necesaria para una maduración lenta y controlada, confiriendo al fruto la frescura, la mineralidad y el pH bajo que definen la calidad y la longevidad de nuestros vinos.
Descripción

La Crianza Viejísima desde 1922

Soleras Fundacionales: Un Tesoro Inmortal

Este excepcional Amontillado Marqués de Poley Viejísimo Solera 1922 nace de las soleras que José María Toro Albalá inició en el Lagar del Carmen en el remoto año 1922. Es, literalmente, un vino con más de un siglo de historia embotellado. Su complejidad es el resultado de un meticuloso y largo proceso, conocido como crianza combinada, donde el tiempo es el factor principal en los prestigiosos suelos de albarizas de Montilla-Moriles.

 

El Secreto del Amontillado Viejísimo

Para entender la intensidad de este vino, hay que conocer su doble crianza:

  1. Crianza Biológica (12 años): El vino inicia su vida bajo el velo de flor, la capa de levaduras que lo protege del oxígeno, aportando su característico sabor a almendra y panadería.
  2. Crianza Oxidativa (20 años aprox.): Al morir la levadura tras 12 años, comienza una larga crianza oxidativa de unos 20 años en botas de roble americano. Esta exposición al oxígeno transforma el vino, dándole su color ámbar y su riqueza en especias y frutos secos.

El resultado es un Amontillado Marqués de Poley Viejísimo Solera 1922 con cerca de 35 años de envejecimiento promedio, con una graduación natural de 19% vol., que ofrece una intensidad sin igual de la Pedro Ximénez.

 

Elegancia, Salinidad y Exclusividad

Este generoso es la definición de la elegancia seca, reconocido con 92 Puntos Robert Parker por su complejidad. En vista, presenta un color ámbar limpio y brillante. La nariz es intensa, con aromas de especias, madera noble y bollería, fruto de su paso por bota. En boca, es seco, afilado y salino, con un distintivo carácter mineral. Es un vino muy persistente, con una entrada fuerte y un sutil amargor final, lo que lo hace perfecto para la alta gastronomía.

 

Maridaje y Servicio: Un Vino de Meditación

La complejidad y el carácter seco de este Viejísimo Solera lo convierten en el acompañante ideal para platos intensos:

  • Maridaje: Es perfecto para acompañar carnes de caza, rabo de toro, atún (especialmente a la parrilla), foie gras y quesos muy curados.
  • Temperatura de Servicio: Se recomienda servirlo fresco, entre 12 y 14°C, para apreciar toda su paleta aromática.

¡No dejes escapar esta reliquia! Al adquirir una de las 2.500 botellas del Amontillado Marqués de Poley 1922, inviertes en una pieza fundacional de la bodega Toro Albalá.

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39,95  (IVA incluido)